La forma en la que te relacionas con tu dinero también está construyendo tu vida.

A veces pensamos que el dinero va por un lado y el resto de nuestra vida por otro.

Separamos el trabajo, las decisiones sobre nuestro tiempo, el disfrute o el cuidado personal, como si fueran compartimentos independientes.

Aceptar un trabajo.

Reservar un viaje.

Pedir ayuda.

Seguir haciéndolo todo sola.

A simple vista parecen decisiones muy distintas.

Y, sin embargo... el dinero está sentado en la mesa en casi cada paso que das en el día a día.

Aparece cuando decides aguantar un poco más en un entorno que te agota, convenciéndote de que ya harás el cambio cuando haya más margen.

Aparece cuando evitas abrir la aplicación del banco, arrastrando un ruido mental que no tiene que ver con tu saldo real.

O cuando te resulta facilísimo ser generosa con los demás, pero te cuesta semanas y un peso sutil de culpa elegir algo que es solo para ti.

También aparecen las posibilidades que vas dejando en pausa y el espacio que, sin darte cuenta, termina ocupando la incertidumbre.

Dinero en tus términos es un proceso 1:1 para construir una forma de cuidar de uno de los recursos que más influye en las decisiones de tu día a día.

Antes de abrir un Excel o probar una nueva herramienta, hay algo que conviene mirar primero.

Cuando sientes que esta parte de tu vida es un tema pendiente, es muy fácil pensar que la solución está en encontrar una aplicación mejor, una plantilla de gastos más ordenada o en forzarte a ser más disciplinada.

Crees que es un problema de organización.

Pero el problema nunca ha sido la herramienta.

Las hojas de cálculo te dicen qué pasa con tu dinero, pero no te explican desde dónde estás tomando esas decisiones.

El dinero no inventa tus patrones, simplemente los hace visibles. Y hasta que no observes los hilos que sostienen tu día a día, cualquier plantilla que intentes usar acabará abandonada en una carpeta de tu ordenador.

Por eso, transformar tu relación con el dinero no empieza en una pantalla. Empieza en ti.
 

Revisar tu relación con el dinero también es una forma de cuidar tu vida.

Cada persona llega a este proceso desde un lugar distinto:

  • Hay quien quiere reservar un viaje sin pasarse semanas dudando si debería hacerlo.

  • Hay quien quiere abrir la aplicación del banco con tranquilidad, en lugar de evitarla hasta que no queda más remedio.

  • Hay quien lleva años ahorrando, pero siente un freno invisible a la hora de utilizar ese dinero para lo que de verdad importa: su tranquilidad o su crecimiento.

  • Hay quien simplemente siente que el dinero ocupa demasiado espacio mental para el lugar que le gustaría que tuviera.
  • Y hay quien lleva tanto tiempo diciéndose que determinadas cosas "no son para ella" que ha dejado de hacerse las preguntas que algún día podrían cambiar su dirección.

 

Al empezar a trabajar en esto, también aparecen decisiones que llevaban meses esperando, conversaciones que se estaban evitando, compras que nunca tuvieron que ver con lo que de verdad se necesitaba y formas de cuidarse que siempre quedaban relegadas para "cuando haya más margen".

Y cuando eso cambia, el dinero deja de ser un tema pendiente para convertirse, por fin, en el recurso que acompaña la vida que eliges vivir.

Así trabajaremos juntas

1. Mi punto de partida

Antes de nuestro primer encuentro, recibirás Mi punto de partida, un cuaderno diseñado para ayudarte a mirar tu relación con el dinero desde una perspectiva diferente. A través de sus preguntas, irán apareciendo esos patrones, creencias y formas de decidir que probablemente nunca habías relacionado con tus finanzas.

Esta claridad previa hará que aprovechemos nuestra primera sesión desde el primer minuto, sabiendo exactamente dónde poner el foco.

2. El encuentro: sesión individual · 2 horas

Durante estas dos horas, miraremos juntas lo que haya aparecido en tu cuaderno para comprender su raíz sin juicio. Pondremos orden y definiremos una dirección clara para que tus números empiecen a reflejar, de verdad, la vida que quieres construir.

No te irás con las manos vacías. Al finalizar, te llevarás un plan de acción adaptado a ti y Mi Brújula de Autocuidado Financiero, junto con un vídeo breve y al punto para que aprendas a personalizarla sin que te exija un esfuerzo mental constante.


3. El día a día: Un mes de acompañamiento por WhatsApp 

Las decisiones importantes y las dudas reales no surgen durante la sesión; llegan cuando vuelves a tu rutina.

Por eso, durante todo un mes tendrás acceso directo conmigo a través de WhatsApp. Es un espacio tranquilo para compartir tus avances, revisar decisiones cotidianas antes de dar el paso o resolver cualquier bloqueo que aparezca mientras pones en práctica lo aprendido.

 

4. El anclaje: sesión de consolidación · 1 hora

Unas semanas después, nos volveremos a encontrar. Esta hora final es para revisar cómo te estás sintiendo en la práctica, resolver las nuevas situaciones que hayan surgido y realizar los ajustes necesarios para que todo el sistema siga teniendo sentido para ti.

Tras 7 años acompañando a mujeres en sus procesos, mi objetivo es muy claro: que salgas de aquí con una estructura y una tranquilidad que puedas sostener por ti misma, a tu ritmo y en tus propios términos.

Durante mucho tiempo pensé que cuidar este área de mi vida consistía en apuntar ingresos y gastos.


Y, durante una época, eso parecía ser suficiente.

Hasta que la vida me llevó a hacerme una pregunta diferente: ¿Por qué, aun teniendo toda esa información delante, sigo sintiendo que algo falla?

Fue entonces cuando entendí que los números, por sí solos, no cuentan la historia completa.

Con el tiempo también entendí que el dinero nunca ha sido un recurso aislado.

Una vida en tus términos se construye a partir de las decisiones que tomas cada día sobre tus recursos: tu tiempo, tu energía, tu atención... y también tu dinero.

Por eso, revisar tu relación con él no consiste únicamente en hablar de números. Consiste en conseguir que el recurso que sostiene tu día a día empiece a reflejar, cada vez más, la vida que quieres hacer posible.

Desde entonces llevo años acompañando a personas a revisar esa relación.

He visto cómo alguien que evitaba abrir la app del banco terminaba sintiendo tranquilidad al hacerlo.  O cómo decisiones que llevaban meses (o años) bloqueadas encontraban por fin un camino.

Durante todo este tiempo he ido refinando una forma de trabajar que primero transformó mi propia relación con el dinero y que, con los años, también ha acompañado la de muchas otras personas.

Todo este proceso es el que hoy da forma a la metodología que hay detrás de  Dinero en tus términos.

Los cambios importantes rara vez empiezan con una gran decisión.


Empiezan en momentos mucho más cotidianos:

Cuando abres la aplicación del banco y te das cuenta de que, simplemente, ya no sientes rechazo.

Cuando reservas ese viaje sin sentir que estás descuidando tu seguridad.

Cuando haces una compra desde la elección real y no desde el impulso.

Cuando sabes exactamente para qué estás ahorrando y empieza a tener sentido.

Cuando un imprevisto económico deja de poner tu tranquilidad patas arriba.

Y todo esto ocurre, no porque de repente ganes más dinero, sino porque has aprendido a relacionarte con él de una manera completamente diferente.

Bea

Tenía una sensación de miedo relacionado con todo lo que tenía que ver con el dinero. Quizás mi situación actual me había hecho controlar (aunque de manera poco organizada) los gastos que tenía, pero a la vez tenía gastos innecesarios de los que no era tan consciente.

Este mes me he ido de vacaciones y, a pesar de no haberme privado de algún que otro capricho, he gastado mucho menos que en otras ocasiones. Esto ha hecho que no me sienta culpable como ocurría en el pasado.

Creo que voy por el buen camino.

Cristina

Sentía los números, el dinero, la parte financiera de mi vida como una losa pesada, con mil dudas sobre cómo hacerlo, qué hacer con lo poco que ya sabía, dudas y juicio sobre mí misma por no ocuparme de ello y un gran malestar al tener que iniciar sesión en mi cuenta.

Ahora siento que tengo claridad y orden, ahora sé cómo llevar mi economía y me siento súper orgullosa de haberme hecho este regalo.

Creo que todo el mundo debería aprender a tener una relación amable y sana con el dinero.

Mari Tere

Me encontraba en un estado de desesperación, de tristeza y de agobio respecto al dinero.

Por más instrumentos y herramientas que había utilizado no conseguía tomar control sobre esta área en mi vida y eso, francamente, me frustraba.

Reconocer patrones y creencias del pasado, así como el caos en el que he estado inmersa, ha sido duro, pero liberador.

Para mí ha sido un antes y un después.

Ahora estoy deseando que llegue mi domingo del mes para analizarme y tomar acción. Me siento feliz. Liberada. Y con ganas.

Gisela

Antes de empezar no quería ni oír nada del dinero. Me daba miedo y era una de las preocupaciones que me acompañaba todo el día.

Descubrí cómo me sentía frente al dinero y de dónde salían esos sentimientos.

Ahora me encanta el momento de sentarme con mis números.

Mari Carmen

Llegué a la primera sesión con bastantes inquietudes con el dinero debido a cambios personales recientes y, poco a poco, fui ganando confianza para enfrentarme a la nueva situación económica con tranquilidad. Ahora, cuando miro la app del banco, ya no lo hago desde el miedo o el rechazo. No solo abarca la parte económica, sino también la personal y emocional.

Ana

Trabajar con Ester me ha aportado un punto de vista nuevo sobre mi relación con el dinero, perspectiva y muchas ideas prácticas para construir unas nuevas bases.

Todo fluyó de manera muy natural en las sesiones y me sentí muy a gusto.

Pago único

395€

IVA incluido

  • ✓ El cuaderno Mi punto de partida 

  • Sesión individual de 2 horas 

  • Mi Brújula de Autocuidado Financiero 

  • Vídeo guía breve para personalizar tu Brújula

  • Un mes de acompañamiento por WhatsApp para resolver tus dudas cotidianas

  • Sesión de consolidación de 1 hora para ajustar lo que necesites

  • ✓ Tu hoja de ruta personalizada

Quiero empezar

2 pagos de

199€

IVA incluido

  • ✓ El cuaderno Mi punto de partida 

  •  Sesión individual de 2 horas 

  •  Mi Brújula de Autocuidado Financiero 

  •  Vídeo guía breve para personalizar tu Brújula

  •  Un mes de acompañamiento por WhatsApp para resolver tus dudas cotidianas

  •  Sesión de consolidación de 1 hora para ajustar lo que necesites

  • ✓ Tu hoja de ruta personalizada

Quiero empezar